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Un ñausa en campaña

Días de campaña

Una caminata por Cañete

Una caminata por Cañete

Acabo de llegar de una caminata política por las calles del distrito de Imperial en la ciudad de Cañete, al sur de Lima. El recibimiento de la población fue tan elentador que me hizo olvidar el gran cansancio del final del día.

No fue necesario tomar la palabra ni exponer las propuestas que tengo de llegar al Congreso, ellos, la misma gente conocía de nuestra labor anterior y lejos de preguntarme me alentaba a que continue en este proyecto. Durante el recorrido nos esperaban los comerciantes del Mercado de Chocos, más adelante los pobladores de Asunción 8 y Josefina Ramos, los pueblos jóvenes más grandes del distrito. A lo largo de las calles La Mar, Jorge Chávez, Ramos Larrea entre otras, la gente nos esperaba en sus puertas, así de un puñado de simpatizantes que dió inicio a la marcha en la Plaza de Armas la caminata se convirtió en un gran gentío de nacionalistas de más de dos cuadras. No puede dejar de arengarlos para este próximo domingo 9 que marcan el 25 y crean en mí.

Iguales espacios de poder político

Iguales espacios de poder político El día de ayer estuvimos -un grupo de simpatisantes me apoya y guia en estos trotes- en las afueras de Lima, llegamos hasta el distrito de Ancón, un lugar exuberante en sus buenas épocas pero que ahora se encuentra abandonado a pesar del crecimiento del turismo y la época de playas, este balneario parece no tener una mano firme que los guíe y los haga prosperar. En este balneario limeño digo, me encontré con personas interesadas en crear espacios de poder político y que al igual que yo no tienen riqueza ni apellido, solo unas manos y un nombre para poder salir adelante. Aunque nunca les podré mirar a los ojos, entendí que me prestaban atención y que se conectaban con lo que yo decía, me pregunto, si algunos se quedarían dormidos.... aunque al terminar me motivaron con palabras de confianza y hasta lograron emocionarme.

Por las mujeres en abandono

Por las mujeres en abandono

Quiero responderle al primer lector de mi blog que me hace una pregunta interesante sobre mi propuesta de trabajo por las mujeres en estado de abandono.

En primer lugar quiero decir que sobre la base de mi experiencia como hombre discapacitado, buscar el apoyo de instituciones es parte de mi modo de trabajo. Como dije en otra oportunidad, yo no conozco otra forma de trabajar sino es con la participación de los colectivos. Gran parte de las propuestas que tengo en mente están hechas para trabajarlas con la cooperación internacional, la visión de las instituciones de fuera es bastante clare al respecto del apoyo a este colectivo tan vulnerable. No sin antes proponer una normativa coherente que respalde los derechos de las mujeres vulnerables, principalmente aquellas que no tienen acceso a una salud de calidad por lo distante de sus localidades. No quiero olvidarme de los niños que también forman parte de mi plataforma de propuestas y quienes merecen mi mayor atención, preocupación y respeto.

Un homenaje a los mártires vivos

Un homenaje a los mártires vivos

Hoy tuve la suerte de asistir a un aniversario que celebró la Asociación de Discapacitados de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional del Perú, por el treceavo año de su inauguración.

Ante un auditorio conformado por las esposas, hijos e hijas, familiares y miembros de la institución, tuve que tomar el micrófono y referirme a esos hombres y mujeres que tienen un estigma en la sociedad por ser discapacitados. Mis palabras fueron para los soldados que casi olvidados, dieron su vida por su patria pero no son debidamente reconocidos por su esfuerzo y pundonor. La verdad es que los cortos sueldos que les paga el Estado y las pocas posibilidades que tienen de acceder a una vivienda digna y a un servicio de salud justo, les deja pocas vías para encontrar una igualdad de oportunidades viable en el Perú.

Me sentí agradecido al sentir las muestras de adhesión a mi propósito de trabajar para ellos y hacer algo por las minorías, los olvidados, los marginados etc. No faltó quien me tomara la palabra y me hiciera asumir el compromiso de cumplir todo lo que había expuesto delante de la bandera.

Un día en Santa Anita

Un día en Santa Anita Aquí me encuentro rodeado de personas discapacitadas como yo en el distrito de Santa Anita, al este de Lima. Los discapacitados somos personas que queremos ser oidas, ser miradas y ser integradas de manera natural. No pedimos más que un respeto a nuestros derechos. Muchos de nosotros, no somos limeños de nacimiento pero vivimos en esta ciudad para sentirnos más integrados y más cerca de las autoridades.... somos idealistas? o somos locos? Tu qué opinas?